Cuando Dios te respalda, no hay alianza humana que pueda derribarte.

Recuerda esto siempre…
Cuando la envidia no puede alcanzarte, busca compañía para intentarlo.
Porque sola no tiene poder.
Necesita sumar voces, crear historias, inventar sombras que no existen.
Y todo eso, solo para tratar de apagar tu luz.

Pero no te confundas.
El ruido que hacen no es fuerza, es vacío.
Y mientras ellos se desgastan hablando de ti,
Dios te está preparando algo que ninguno de ellos podrá detener.

Intentarán cerrar puertas, ensuciar tu nombre,
y hasta disfrazar de verdad lo que nace del resentimiento.
Pero cuando algo viene de Dios…
no hay boca, ni juicio, ni alianza humana que pueda frenarlo.

Él te respalda en silencio,
te protege en lo invisible,
y cuando llegue el momento…
será Él mismo quien te levante frente a los que desearon verte caer.

Así que no temas.
Sigue caminando con fe.
Porque cuando Dios está contigo,
nadie, absolutamente nadie, puede contra ti.

¡Compártelo!

Otros temas recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

[instagram-feed]