En ocasiones, en nuestro camino, escuchamos voces que nos dicen: no podrás con esa situación, no eres capaz de lograr esa meta. Y esas palabras pesan… nos debilitan.
Lo que no siempre comprendemos es que detrás de cada situación hay una bendición oculta. Una bendición que solo Dios y los ángeles conocen, porque ellos guardan nuestro plan perfecto.

Y hoy reconozco que es a tu manera, Dios, no a la mía. Porque al final, solo Tú sabes lo que necesito, lo que debo soltar, y a quiénes o a qué debo aferrarme. He aprendido que a tu manera la vida tiene más sentido, porque me haces ver lo que tantas veces me cuesta entender. Después de todo… a tu manera, las cosas son como tienen que ser.

Recuerda: Confía en esa voz interna, confía en Dios y en los ángeles. Sé persistente, sé fiel a tu luz, porque lo que es para ti… nadie podrá apartarlo.
Hagamos de este mensaje un círculo de luz y confianza, sostenidos por la guía amorosa de Dios y de sus siete Arcángeles principales.
