¿Estás atado emocionalmente a un pasado negativo?

🔮 Hay quienes utilizan su pasado como una fuente de sabiduría, para no volver a cometer los mismos errores. Y hay quienes siguen atados emocionalmente al pasado, personas que no logran avanzar porque arrastran un fardo demasiado pesado en el que se entremezclan la culpa y el resentimiento. Por eso, de vez en cuando es necesario mirar al pasado para descubrir respuestas que expliquen nuestro presente.

1️⃣ No quieres hablar de la situación. Cuando hemos aceptado una situación, no tenemos problemas para volver sobre nuestros pasos y hablar de ella, tanto de los aspectos positivos como de los negativos. Cuando algo forma parte de nuestro pasado y lo hemos aceptado plenamente, lo abordamos con naturalidad. Sin embargo, cuando nos negamos a hablar de un tema, es porque este continúa molestándonos o haciéndonos daño de alguna manera.

2️⃣ Experimentas sentimientos negativos que no tienen explicación. A veces, aunque todo esté bien en nuestro mundo, experimentamos vagos sentimientos de dolor, resentimiento o culpa. Esas sensaciones no provienen del presente, no podemos encontrar algo que las origine en el “aquí y ahora” simplemente porque vienen directamente del pasado, de una situación que aún nos está dañando y que no hemos resuelto del todo.

3️⃣ Reprimes las emociones. Cuando una persona querida nos abandona y aceptamos la pérdida, logramos recordar viejos momentos con una mezcla de tristeza, alegría y nostalgia. Lo cual significa que aún no hemos aceptado emocionalmente lo que ha sucedido.

4️⃣ No puedes controlar tus impulsos. Cuando reprimimos nuestras emociones y sentimientos, estas salen a la superficie como impulsos. Por eso, si siempre estás irritable, si te sientes ansioso y la ira explota con facilidad, es probable que necesites resolver asuntos pendientes de tu pasado. Necesitas estar en paz contigo mismo.

5️⃣ Te sientes limitado, pero no sabes por qué. Es una sensación que nos impide dar lo mejor de nosotros mismos pero para la cual no encontramos ninguna explicación lógica. En esos casos, suele tratarse de un trauma que eliminamos de nuestra mente consciente pero que continúa determinando nuestra vida desde el inconsciente. Los miedos irracionales, las creencias limitantes y las excusas para no crecer pueden tener su origen en una experiencia pasada que nos ha marcado emocionalmente y que no hemos sido capaces de procesar.

🔮 ¿Cuál es la solución? Toda experiencia encierra aspectos cognitivos y emocionales. Somos muy buenos racionalizando, pero muy malos aceptando las emociones, por eso, podemos comprender determinadas decisiones y comportamientos, pero no logramos aceptarlos emocionalmente. Sin embargo, hasta que no aceptemos emocionalmente esas situaciones no lograremos pasar página. Fuente: Rincón de la Psicología.

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